El teletrabajo crece al ritmo de los requerimientos de los empleados y las iniciativas impulsadas desde los gobiernos.


No podemos negar que la forma en que trabajamos está evolucionando. Hace varios años comenzamos a observar que las empresas empezaron a permitirles cierta movilidad a sus empleados; si tenían un viaje de negocios, reuniones fuera de la oficina o iban a visitar a un cliente podían llevarse su notebook y acceder a su información desde allí.

Pero esto ya no es una novedad y creo que a esta altura es algo más que cotidiano, sobre todo con la gran adopción que vemos de dispositivos móviles. Luego, a nivel global se empezó a escuchar sobre el teletrabajo destacando a esta modalidad como la forma de trabajo del futuro. Pero el interrogante fue ¿Esta tendencia se va a hacer fuerte en Latinoamérica como en otras regiones?

Muchos pensaron que no, pero en la actualidad vemos como se fue avanzando en materia de teletrabajo no sólo desde el sector privado sino desde los gobiernos nacionales. En la mayoría de los países de la región esta modalidad de trabajo fue impulsada, en primer lugar, por las empresas; quienes identificaron y escucharon los requerimientos de sus empleados relacionados a mayor movilidad, un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral y la necesidad de optimizar su estilo de trabajo. Asimismo, los departamentos de Recursos Humanos comenzaron a promover estas políticas como una forma de retener talentos. Es real que los “nuevos empleados” procedentes de la Generación Y le dan una valoración distinta al uso de la tecnología y a la posibilidad del trabajo remoto, y claramente las empresas debieron evolucionar para poder dar respuesta a estas demandas.

Sin embargo, en los últimos años los gobiernos nacionales de varios países de Latinoamérica comenzaron a impulsar el teletrabajo. Algunos de ellos realizaron legislaciones puntuales o modificaron sus códigos de trabajo, otros apuestan también a dar a conocer esta práctica y a generar certificaciones de competencias para trabajar bajo esta modalidad y manuales de buenas prácticas.

Brasil y Chile: darle un lugar al teletrabajo en la ley y en el código laboral.

En diciembre de 2012 la presidente de Brasil Dilma Roussef firmó la ley que establece que aquellas personas que trabajen desde sus casas tendrán los mismos derechos laborales que aquellas que ejercen su trabajo desde la oficina. Si bien esta ley no regula el teletrabajo, para eso se está tramitando otro proyecto de ley, brinda un reconocimiento legal a esta modalidad de trabajo y reconoce los derechos de los teletrabajadores.

En Chile, por su parte, se revisó el Código de trabajo con el objetivo de contemplar la situación de los teletrabajadores y garantizar que se les reconozcan los mismos derechos laborales que a los demás trabajadores. Un dato llamativo que contempla la Ley 16.744 de trabajo, es que prohíbe que se le exija a los teletrabajadores el cumplimiento de un horario laboral, ya que se considera que esta modalidad implica flexibilidad horaria para el trabajador.
Argentina y Colombia: evangelizar y prepararnos para teletrabajar
En el caso de Argentina, si bien existe un proyecto de modificación de la Ley de Contrato de Trabajo, aún no se ha sancionado. Pero mientras se avanza en ese sentido, se está impulsando el conocimiento y la capacitación al respecto. Por ejemplo, se realizó un manual de buenas prácticas de teletrabajo y se está impulsando una certificación de competencias para trabajar bajo esta modalidad. Asimismo, recientemente se creó la Coordinadora de Teletrabajo, que tendrá entre sus objetivos promover el desarrollo de las TICS en el sector público y privado, asesorando respecto a la implementación de plataformas de teletrabajo y de e-trabajo e identificando las dificultades prácticas que se presenten.

En Colombia, a su vez, cuentan con una ley que reconoce el teletrabajo como una nueva forma de organización laboral, y fija los criterios con los que se reglamenta e impulsa esa práctica en el país. Pero también apuestan a la evangelización para que esta práctica realmente crezca, es así que a través del plan Vive Digital, el gobierno nacional trabaja en la creación de la Red Nacional de Fomento al Teletrabajo, con el objetivo de promover y regular el Teletrabajo como un instrumento de generación de empleo y auto empleo mediante la utilización de las TIC

México y Perú: el impulso desde las empresas

En México y Perú el crecimiento de esta modalidad surge debido a la iniciativa de las empresas que constantemente promueven el teletrabajo. En Perú existe un proyecto de ley para regular el teletrabajo pero el impulso del sector privado es el que hoy en día predomina.

Es claro que el teletrabajo está tomando un papel muy importante en Latinoamérica. Y en los distintos países comienza a conjugarse el interés de las empresas en aplicar esta modalidad, la necesidad de teletrabajar de los empleados, la implementación de tecnologías que potencien este estilo de trabajo y el impulso que los gobiernos nacionales quieren darle a este modelo. Sin dudas, la unión de estos factores genera la combinación perfecta que permitirá que el teletrabajo siga creciendo camino a ser realmente la forma de trabajo del futuro.

Por Juan Pablo Jiménez, Vicepresidente de Citrix para Latinoamérica & Caribe.

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